Versículos de la Biblia para cuando enfrentas la tentación
Cuando la tentación te atrae, recuerda que hay una salida y que no la enfrentas a solas.
No os ha tomado tentación, sino humana: mas fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis llevar; antes dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis aguantar.
Porque en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer á los que son tentados.
Velad y orad, para que no entréis en tentación: el espíritu á la verdad está presto, mas la carne enferma.
Bienaventurado el varón que sufre la tentación; porque cuando fuere probado, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido á los que le aman.
Mas él respondiendo, dijo: Escrito está: No con solo el pan vivirá el hombre, mas con toda palabra que sale de la boca de Dios.
Someteos pues á Dios; resistid al diablo, y de vosotros huirá.
En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti.
Digo pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis la concupiscencia de la carne.
Si bien hicieres, ¿no serás ensalzado? y si no hicieres bien, el pecado está á la puerta: con todo esto, á ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él.
Mas vestíos del Señor Jesucristo, y no hagáis caso de la carne en sus deseos.
Mas fiel es el Señor, que os confirmará y guardará del mal.
Sobre toda cosa guardada guarda tu corazón; porque de él mana la vida.
Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal: porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.
Porque la gracia de Dios que trae salvación á todos los hombres, se manifestó, Enseñándonos que, renunciando á la impiedad y á los deseos mundanos, vivamos en este siglo templada, y justa, y píamente,
Huye también los deseos juveniles; y sigue la justicia, la fe, la caridad, la paz, con los que invocan al Señor de puro corazón.
Detén asimismo á tu siervo de las soberbias; que no se enseñoreen de mí: entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión.
Aparta mis ojos, que no vean la vanidad; avívame en tu camino.
Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.
A aquel, pues, que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros delante de su gloria irreprensibles, con grande alegría, Al Dios solo sabio, nuestro Salvador, sea gloria y magnificencia, imperio y potencia, ahora y en todos los siglos. Amén.
Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado; Antes en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche.
Otros sentimientos: Alegría · Gratitud · Amor · Esperanza · Paz · Energía · Cansancio · Confusión · Duda · Ansiedad · Estrés · Inseguridad · Culpa · Enojo · Miedo · Soledad · Enfermedad · Dolor · Tristeza · Duelo · Desesperanza