Versículos de la Biblia para cuando tienes miedo
El miedo puede abrumarte, pero no tienes que enfrentarlo a solas.
No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo: tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
Jehová es mi luz y mi salvación: ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida: ¿de quién he de atemorizarme?
Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente: no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios será contigo en donde quiera que fueres.
En el día que temo, yo en ti confío. En Dios alabaré su palabra: en Dios he confiado, no temeré lo que la carne me hiciere.
Cuando pasares por las aguas, yo seré contigo; y por los ríos, no te anegarán. Cuando pasares por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.
Porque no nos ha dado Dios el espíritu de temor, sino el de fortaleza, y de amor, y de templanza.
Busqué á Jehová, y él me oyó, y libróme de todos mis temores.
Mas luego Jesús les habló, diciendo: Confiad, yo soy; no tengáis miedo.
El que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo á Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en él confiaré.
De tal manera que digamos confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me hará el hombre.
No temáis, manada pequeña; porque al Padre ha placido daros el reino.
Acercástete el día que te invoqué: dijiste: No temas.
Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos: que Jehová tu Dios es el que va contigo: no te dejará ni te desamparará.
Y ahora, así dice Jehová Criador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú.
Mas luego Jesús, oyendo esta razón que se decía, dijo al príncipe de la sinagoga: No temas, cree solamente.
Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro: escudo y adarga es su verdad.
Y cuando yo le vi, caí como muerto á sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas: yo soy el primero y el último; Y el que vivo, y he sido muerto; y he aquí que vivo por siglos de siglos, Amén. Y tengo las llaves del infierno y de la muerte:
Cuando te acostares, no tendrás temor; antes te acostarás, y tu sueño será suave.
Porque no habéis recibido el espíritu de servidumbre para estar otra vez en temor; mas habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos, Abba, Padre.
Otros sentimientos: Alegría · Gratitud · Amor · Esperanza · Paz · Energía · Tentación · Cansancio · Confusión · Duda · Ansiedad · Estrés · Inseguridad · Culpa · Enojo · Soledad · Enfermedad · Dolor · Tristeza · Duelo · Desesperanza