Versículos de la Biblia para momentos de estrés
Cuando todo te supera, detente aquí un momento.
Venid á mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.
Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará yacer: junto á aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma; guiaráme por sendas de justicia por amor de su nombre.
El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los mancebos se fatigan y se cansan, los mozos flaquean y caen: Mas los que esperan á Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán las alas como águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.
Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo.
Estando atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperamos; Perseguidos, mas no desamparados; abatidos, mas no perecemos;
Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
Y él les dijo: Venid vosotros aparte al lugar desierto, y reposad un poco. Porque eran muchos los que iban y venían, que ni aun tenían lugar de comer.
Por demás os es el madrugar á levantaros, el veniros tarde á reposar, el comer pan de dolores: pues que á su amado dará Dios el sueño.
Y él dijo: Mi rostro irá contigo, y te haré descansar.
Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis flaquezas, porque habite en mí la potencia de Cristo.
Estas cosas os he hablado, para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción: mas confiad, yo he vencido al mundo.
Alzaré mis ojos á los montes, de donde vendrá mi socorro. Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra.
Y echándose debajo del enebro, quedóse dormido: y he aquí luego un ángel que le tocó, y le dijo: Levántate, come. Entonces él miró, y he aquí á su cabecera una torta cocida sobre las ascuas, y un vaso de agua: y comió y bebió, y volvióse á dormir. Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, tocóle, diciendo: Levántate, come: porque gran camino te resta.
Desde el cabo de la tierra clamaré á ti, cuando mi corazón desmayare: á la peña más alta que yo me conduzcas.
Encomienda á Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados.
Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
Bendito el varón que se fía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque él será como el árbol plantado junto á las aguas, que junto á la corriente echará sus raices, y no verá cuando viniere el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de hacer fruto.
Bueno es Jehová para fortaleza en el día de la angustia; y conoce á los que en él confían.
Tú eres mi refugio; me guardarás de angustia; con cánticos de liberación me rodearás. (Selah.)
Mas vale el un puño lleno con descanso, que ambos puños llenos con trabajo y aflicción de espíritu.
Otros sentimientos: Alegría · Gratitud · Amor · Esperanza · Paz · Energía · Tentación · Cansancio · Confusión · Duda · Ansiedad · Inseguridad · Culpa · Enojo · Miedo · Soledad · Enfermedad · Dolor · Tristeza · Duelo · Desesperanza