Salmo 94:19
En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, tus consolaciones alegraban mi alma.
Referencias cruzadas
- Salmo 61:2 Desde el cabo de la tierra clamaré á ti, cuando mi corazón desmayare: á la peña más alta que yo me conduzcas.
- 2 Corintios 1:4–5 El cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar á los que están en cualquiera angustia, con la consolación con que nosotros somos consolados de Dios. Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación.
- Salmo 77:2–4 Al Señor busqué en el día de mi angustia: mi mal corría de noche, y no cesaba: mi alma rehusaba consuelo. Acordábame de Dios, y gritaba: quejábame, y desmayaba mi espíritu. (Selah.) Tenías los párpados de mis ojos: estaba yo quebrantado, y no hablaba.