Salmo 38:7
Porque mis lomos están llenos de irritación, y no hay sanidad en mi carne.
Referencias cruzadas
- 2 Crónicas 21:18–19 Después de todo esto Jehová lo hirió en las entrañas de una enfermedad incurable. Y aconteció que, pasando un día tras otro, al fin, al cabo de dos años, las entrañas se le salieron con la enfermedad, muriendo así de enfermedad muy penosa. Y no le hizo quema su pueblo, como las había hecho á sus padres.
- Salmo 102:3 Porque mis días se han consumido como humo; y mis huesos cual tizón están quemados.
- Job 7:5 Mi carne está vestida de gusanos, y de costras de polvo; mi piel hendida y abominable.