Salmo 38:5
Pudriéronse, corrompiéronse mis llagas, á causa de mi locura.
Referencias cruzadas
- Isaías 1:5–6 ¿Para qué habéis de ser castigados aún? todavía os rebelaréis. Toda cabeza está enferma, y todo corazón doliente. Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa ilesa, sino herida, hinchazón y podrida llaga: no están curadas, ni vendadas, ni suavizadas con aceite.
- Salmo 69:5 Dios, tú sabes mi locura; y mis delitos no te son ocultos.
- Jeremías 8:22 ¿No hay bálsamo en Galaad? ¿no hay allí médico? ¿Por qué pues no hubo medicina para la hija de mi pueblo?