Génesis 27:34
Como Esaú oyó las palabras de su padre, clamó con una muy grande y muy amarga exclamación, y le dijo: Bendíceme también á mí, padre mío.
Referencias cruzadas
- Hebreos 12:17 Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fué reprobado (que no halló lugar de arrepentimiento), aunque la procuró con lágrimas.
- Proverbios 1:31 Comerán pues del fruto de su camino, y se hartarán de sus consejos.
- 1 Samuel 30:4 Entonces David y la gente que con él estaba, alzaron su voz y lloraron, hasta que les faltaron las fuerzas para llorar.